
Todo indica que los británicos tendrán que esperar un poco más para presenciar una nueva boda real. El príncipe Harry, tercero en el orden de sucesión a la corona británica, ha finalizado amigablemente su relación de cinco años con la sudafricana Chelsy Davy. Al parecer la joven de 23 años le comentó a sus allegados que ya no aguantaba más el estilo de vida fiestero de su novio así como el tiempo que pasaban separados debido a la carrera militar de Harry como piloto.
“Chelsy ve que Harry tiene más tiempo para el ejercito y sus amigos que para ella. Además si bien Harry negaba todos los rumores de infidelidad, Chelsy se sentía traicionada por sus engaños y sintió que era tiempo de ponerle punto final a la relación” comentaron fuente allegadas a la pareja.
Y es que Harry le ha costado comportarse como un caballero, quien fue varias veces fotografiado divirtiéndose en bares con otras mujeres y dejó plantada a Chelsy el día de su cumpleaños porque él prefería ver la final del Mundial de Rugby en París.
Sin embargo, Harry y Chelsy lucharon por salvar su relación hasta el final. Antes de decidir separarse la pareja pasó unas vacaciones en la paradisíaca Isla Mauricio pero ni siquiera una isla rodeada de aguas turquesas y arenas blancas logró que el príncipe y su novia arreglaran sus problemas.
Ahora todas las miradas de una posible boda real en breve están centradas en el príncipe Guillermo de 26 años y su novia Kate Middleton, de 27.




















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