Ahora que habéis decidido contraer matrimonio, es importante que no os dejéis apabullar por la cantidad de información relativa a la organización de una boda. Lo primero que debéis de hacer es dar respuesta a la pregunta: ¿Qué tipo de boda deseas llevar a cabo?

En otras palabras, ¿Queréis una boda de gran tamaño en la que invitaréis a todos vuestros amigos y familiares y en la que vuestros padres tendrán un rol importante o preferís una boda más íntima y “natural” en la que el protocolo y las tradiciones tendrán menos peso?

Atención: no existe una respuesta tajante a esta pregunta. Ambas soluciones tienen sus pros y sus contras, así que pensároslo bien e intentad sopesar todas las posibles implicaciones.

Una vez decidido este primer punto, el resto son más sencillos:

  • El lugar: ¿Tenéis algún capricho en lo que respecta al lugar de la celebración?
  • La cantidad de invitados: Solo la familia y los amigos más íntimos o hacer una boda más multitudinaria
  • La celebración: Civil, religiosa, una ceremonia personalizada…
  • La recepción: ¿Cóctel corto y cena larga o cóctel largo y cena corta?
  • Duración: 1 día, 2 o 3 días…

Incluye siempre a tu pareja en la organización de la boda, las ideas serán más ricas y variadas si se piensan a dos. Andrea

La lista de tareas

Una vez que hayáis decidido qué tipo de boda queréis, ya podréis comenzar las diferentes etapas de la organización. Tened en cuenta que merece la pena involucrar en la organización a familiares y amigos. Además de los padres, los padrinos y las damas de honor posiblemente tendréis amigos y otros integrantes de la familia que están deseosos de echarles una mano.

Ahora os vendrá bien saber cuál es la agenda de la boda y la lista de tareas para cada mes.

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